LA CARA OCULTA DEL SISTEMA



...

...



“¡Piensa que hay gente que no ha trabajado durante un mes y ya no tiene ni para comer! ¿En qué condiciones estaban viviendo antes para que, cuando no trabajan un mes, no tienen un colchón suficiente ni para comer? ¿Tan hasta el cuello estamos viviendo? ¿En esta tierra de libertad? Da que pensar…. Y no son cuatro gatos….”

Mikel, voluntario de la despensa solidaria
La Horizontal, Vallecas (Madrid)


En una sociedad que funciona de forma equilibrada y que protege de igual manera a todos los componentes de su población, tres meses de pandemia no deberían causar las colas de hambre como las que hemos visto en la primera ola. Si aparecieron (y siguen hasta ahora) es porque hay problemas más profundos que condenan a ciertos segmentos de la población a una vulnerabilidad más aguda en situaciones como la que estamos viviendo. A nivel social, lo que la pandemia parece demostrar con más fuerza es que un importante porcentaje de la población vive en una situación que no les garantiza recursos básicos ni para un mes de confinamiento. Un encierro realizado en condiciones que permitían mantener un nivel de vida digno resultó inalcanzable o casi un lujo para muchos en la primera ola de pandemia. 

En España la economía sumergida florece y es una de las más desarrolladas entre los países europeos. Muchas personas viven en los márgenes de la sociedad dependiendo de los trabajos precarios, en gran parte feminizados o racializados y no reconocidos social y/o legalmente a pesar de que estos trabajos resultan esenciales para el buen funcionamiento global. Limpiadoras, cuidadoras o jornaleros, son algunos de los ejemplos más llamativos. Muchas de estas personas viven además en una situación administrativa que condiciona el desarrollo de sus proyectos de vida, impidiéndoles el acceso a trabajos seguros y en condiciones dignas.

Durante la pandemia muchas de estas personas quedan excluidas de cualquier ayuda o apoyo institucional, sin poder ni siquiera presentar una solicitud de subsidio. Muchas de ellas se vieron obligadas a acudir a las despensas solidarias de comida, puestas en marcha por redes vecinales que hasta ahora han salvado a una multitud de familias del riesgo del hambre y de la exclusión social aguda. 

El proyecto recoge testimonios de estas personas, visibilizando sobre todo las causas ya preexistentes de su difícil situación actual. La pandemia ha aumentado el riesgo de pobreza y exclusión, poniendo además en peligro la seguridad sanitaria de muchas de ellas. En este trabajo, y a través de testimonios directos, quiero invitar a la reflexión sobre la importancia de estas personas en nuestra vida cotidiana y sobre los cambios que sería necesario emprender en el futuro para que puedan vivir dignamente como cualquier otro miembro de nuestra sociedad.

Los contenidos (textos, fotos, podcasts) serán publicados durante el desarrollo del proyecto. 

...



Project realized with a support of a grant from the European Journalism COVID-19 Support Fund

Hanna Jarzabek - Photography & Documentary Storytelling

Documentary photographer and Multimedia Storyteller specialized in projects addressing discrimination and societal dysfunctions, with accent on Europe.
Website via Visura

Hanna Jarzabek - Photography & Documentary Storytelling is integrated to:
Visura website builder - grow your photography business
Visura's network for visual storytellers
A photography & film archive by Visura
Photography grants, open calls, and contests
A newsfeed for visual storytellers